TIBET
Con un área de 2.5 millones de kilómetros cuadrados Tíbet se ubica en el centro de Asia. Las montañas más altas de la tierra, una vasta meseta árida y grandes valles fluviales componen la patria física de 6 millones de tibetanos. Tiene una altitud media de 13,000 pies sobre el nivel del mar.
Tíbet está compuesto de tres grandes provincias: Amdo, Kham y U Tsang.
La provincia de Kham es la más pobre de todas, extendiéndose a lo largo de las provincias chinas de la Región Autónoma de Tibet, Sichuan y Yunnan. En esta región la población mayoritaria es tibetana y se dedica a la agricultura a escala y a una limitada ganadería. Sin embargo, los beneficios que genera la actividad agrícola son mínimos y apenas permiten el sostenimiento de las familias. Además, la extrema dureza de su clima, con inviernos de bajísimas temperaturas, obliga a su población a gastar gran parte de su limitada economía en procurarse calor.
A pesar de la abundancia de nieve, sólo un 37% de los niños/as tibetanos tienen acceso al agua potable. En algunas regiones el suministro de agua está infectado con parásitos y otras impurezas, causando disentería y potencialmente problemas de salud a largo plazo. La falta de atención médica agrava la situación. Hay muy pocos hospitales y los enfermos tienen que pagar por el mínimo tratamiento recibido.
Existen pocas carreteras, por lo que los desplazamientos por esta extensa zona deben de realizarse mayoritariamente en jeep o a caballo.
Por tanto, debido a las condiciones naturales y a la pobreza de la economía familiar, la educación infantil queda relegada.